martes, 5 de marzo de 2013

La moda y la arquitectura.



Las bellas artes nunca se han tomado la molestia de incluir a la moda entre sus líneas. Siendo un extraño hijo de la arquitectura, la pintura, la escultura y, por qué no, la poesía –literatura-, el diseño de la vestimenta humana ha evolucionado a través de los años. Desde los inicios de la vida sedentaria y, por tanto, de las civilizaciones, nos hemos preocupado por diferenciarnos unos de los otros no solo por nuestras formas de hablar, sino por las formas de expresarnos, y la ropa que nos ponemos es, más que ya solo una necesidad, una forma de decir con prendas quiénes somos y de dónde venimos.


Desde los babilonios hasta los seguidores de Lady Gaga, generaciones han pasado y con ellas la forma de arreglarse ha ido variando y evolucionando, reflejando épocas y pensamientos. No en balde periodos tan únicos como el romanticismo, la belle époque, la liberación femenina, el movimiento hippie, la época disco, entre otros se han visto marcados por fuertes y tajantes statements en cuanto a la ropa se refiere.


Las propuestas de los diseñadores de moda siguen variando y sorprendiendo.  Con prendas que nos hacen viajar en el tiempo, así como referencias a otras disciplinas, el arte de confeccionar ropa está más vigente que nunca. Desde El Salvador llega una marca que hace esto último: llevar la vocación del diseño y corte de prendas a un nivel arquitectónico, en donde las líneas y las estructuras enaltecen al cuerpo como en el Bauhaus la simpleza embelesa cualquier obra. theP, dedicada al prêt-à-porter, es la creación de Patricia Castillo, quien mucho tiempo fuera stylist y directora de arte en la televisión de su país. Conocer su propuesta es abrirse a un mundo en donde las líneas divisorias entre las artes se desvanecen, dando paso a un nueva concepción sobre la forma en que vestimos.


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